Nadia, el mar y el amor

Nunca hubo en tu piel tanta dulzura, nunca en mi mirada tanta pasión, nunca en mi seno tanto deseo, nunca en mi cuerpo tanto calor, nunca en mis manos tantas ganas de tocar, tanta fuerza para abrazar, tanta suavidad en mis yemas, tanto amor al peinarte con mis dedos, tanta vida encendida y tanta luz con la que envolver tu mar, amor, tanto…