…a tu mediterránea

Un alma buena, una mirada limpia, una sana mano tendida, una bella y honesta vida que se cruza en la hora violeta de Nadia. Un andar paralelo, un vuelco del estómago, un pequeño hueco en su corazón, un respiro profundo: “ahí está, tu luz brilla de nuevo, no dejes que se apague, atrévete a dibujar…