mercés

Nadia salta, grita, canta, ríe, respira, suspira, abraza, agradece, habla, escucha, llama. Camina, traza, aturdida se abre paso entre sus planes, amigas, hermanos, proyectos, ideas escritas a mano en un papel, listado de cosas que hacer… se da un tiempo, un día, una jornada de reflexión, mañana será otro día. Se duerme dando muchas gracias,…

una vuelta

Momo duerme asomado, vigilante, digno, Nadia trabaja, resta horas de sueño, lo mira, enciende una vela, da cobijo, mantiene su orden, barre la tristeza, da brillo a su existencia, llora ante el tira y afloja, se relaja tras el llanto, recupera ánimos tan frágiles, saca fuerzas de su alma, emprende, acaba el año como comenzó:…

sin culpas

Nadia recuerda. Unos gritos, unos insultos, unos golpes, unas heridas del alma, unos consejos de sus mayores, unos lloros, una tila, ocultarse en el armario, sus vecinas, su lugar de veraneo, hacer su mochila, salir de casa… en taxi, con su madre, con su hermano, a casa de sus abuelos. Cambio de escuela, cambio de…

de una en una

Se cuela en mis sueños el sonido de la lluvia caer sobre el tejado. Mis sueños se inundan de agua de lluvia, agua de llanto, lloros, gotas, todo llueve, se acumula en la techumbre y cae de golpe sobre mí, el techo derrumbado me golpea y cae encima de mi cabeza agua, tejas, muros, piedras….

las luces

La primera noche que sueña ve colores calientes, líneas rojas, más brochazos amarillos, cúmulos lilas, cirros rosados, estratos difuminados, amaneceres paradisíacos que entran por las ventanas del tejado, se cuelan en su almohada, penetran en su mirada a través de los cristales, iluminan sus pensamientos, dan vida a sus ideas, ¿tantas son en este mundo…